Resumen
La fibromialgia se caracteriza por la presencia de dolor crónico, acompañada de síntomas no específicos. Entre ellos se destacan las dificultades cognitivas, conocidas como fibrofog, y alteraciones en el procesamiento sensorial. Dado que el diagnóstico clínico actual se basa en criterios poco específicos, surge la necesidad de identificar biomarcadores que permitan diferenciar la fibromialgia de otras condiciones. Se propone que el dolor crónico induce modificaciones en el procesamiento sensorial y cognitivo, cuantificables mediante técnicas electrofisiológicas y mediciones conductuales. Por este motivo, se planteó como objetivo general la identificación de biomarcadores a partir del análisis de respuestas sensoriales y cognitivas, con potencial diagnóstico. El primer estudio evaluó tareas cognitivas de memoria de trabajo (detección de cambios y n-back) en pacientes y voluntarias sanas, registrando variables conductuales y señales de electroencefalografía. En el segundo estudio se analizaron las respuestas sensoriales ante diferentes estímulos. Los resultados del primer estudio mostraron una menor capacidad de memoria en pacientes. En la tarea n-back no se observaron diferencias conductuales ni neurofisiológicas. En el segundo estudio se encontraron diferencias en los umbrales ante estímulos nociceptivos, pero no se evidenciaron alteraciones en las respuestas evocadas ni en la habituación en las pacientes en comparación con las voluntarias sanas.

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