Editorial: La voz del lector, la voz de la lectura

del prudente Saber y el máximo posible de Sabor N.° 22, julio-diciembre 2025 | doi:10.33255/26184141/2429e0065 e-ISSN: 2618-4141

 

 

Para citación de este artículo: Román, M. S. (2025). La voz del lector, la voz de la lectura. del prudente Saber y el máximo posible de Sabor, (22), pp. 1-4 .  doi:10.33255/26184141/2429e0065

 

Editorial

La voz del lector, la voz de la lectura

Mario Sebastián Román

 

 «…la escritura no es la comunicación de un mensaje

que parta de un autor y vaya al lector; es específicamente

la voz misma de la lectura: en el texto sólo habla el lector».

Roland Barthes (2004, p. 127)

 

En este número presentamos a lectoras y lectores ocho artículos y una entrevista que han dado cuerpo a este número y que, por los ¿caprichos del azar?, se detienen sobre significativas problemáticas que interpelan a dos grandes ámbitos de la contemporaneidad: la educación y la comunicación. En el marco de una publicación multidisciplinar, y si bien temas y problemas relacionados con lo anterior están siempre presentes, me preguntaba si esto no sería, en cierto modo, sintomático. En tiempos en que el sistema educativo (y en ese marco no podemos dejar de mencionar el caso de las universidades públicas) viene sosteniéndose por el trabajo incansable de quienes lo habitamos, a pesar de un desfinanciamiento progresivo y sostenido, de las profundas transformaciones en el campo comunicacional, no solo al hilo de los aspectos relacionados con las dimensiones tecnológicas sino también, simbólicas, semióticas y discursivas, los efectos de sentidos y los modos de construir las subjetividades y los lazos sociales (imposible no mencionar aquí el significativo incremento de los discursos de odio1), no parece desatinado al menos interrogarnos acerca de esta cuestión; quizás (y solo quizás), cierta necesidad desde el mundo académico de reflexionar, de investigar, de escribir y compartir sobre estos temas como un modo de visibilización (de resistirnos a un lento y trágico fading out). 

Es así que, iniciando este número, nos reciben Leandro Drivet y Diego Dumé, quienes comparten sus reflexiones en torno a la vergüenza primitiva, una emoción que, sostienen los autores, «entraña riesgosas consecuencias políticas, como la deshumanización y la violencia física». Tal abordaje se realiza a partir del análisis de los aportes filosóficos de Martha Nussbaum en el contexto del «giro afectivo» y permite observar a los autores que «los intentos de restauración narcisista del mundo imaginario de la omnipotencia suelen vincularse a la estigmatización y la segregación de otros, y a la renuencia a reconocer sus derechos y necesidades», lo cual, desde nuestra lectura, abre la posibilidad para urgentes diálogos con el presente, con las coyunturas nacional y global actuales: una apuesta por «una educación basada en las humanidades, las artes y la filosofía».

En otros órdenes de análisis, varios autores y autoras focalizan sus trabajos en torno a desafíos que enfrenta la educación en los escenarios actuales (incluso a partir de diálogos con el pasado más o menos lejano o cercano). Rubén Cabral presenta los retos que enfrentan las bibliotecarias y los bibliotecarios escolares en Argentina en relación con la gestión de sus espacios de trabajo. A partir de una investigación descriptiva de enfoque cualitativo, el autor arriba a resultados que refieren a «la persistencia de estereotipos, la falta de integración con los proyectos pedagógicos institucionales y la necesidad de visibilizar el rol del bibliotecario como agente activo en la formación de los estudiantes», a la vez que propone «revalorizar la gestión bibliotecaria como un proceso técnico, pedagógico y estratégico, indispensable para el cumplimiento de los fines educativos de la escuela».

Por su parte, Vanina Canavire analiza las trayectorias formativas de jóvenes que habitan en contextos de vulnerabilidad urbana en la ciudad de San Salvador de Jujuy (Argentina). En el marco de los estudios socioculturales críticos sobre juventudes, educación y territorio, y desde una perspectiva situada y empírica, Canavire investiga «las experiencias educativas de las juventudes populares a la luz de tres brechas interrelacionadas: digital, de pertinencia formativa-territorial y de participación juvenil en las políticas públicas», lo que arroja como algunos de los resultados de su análisis, la «persistente desigualdad en el acceso cualitativo a tecnologías, una baja adecuación entre las ofertas formativas y las dinámicas territoriales, y una escasa participación efectiva de los jóvenes en el diseño de las propuestas educativas».

Desde México, Iván Alexis Pinto Díaz y Rafael Burgos centran la mirada en la educación rural, desde una perspectiva histórica, a partir de un estudio biográfico sobre Everardo Velasco Delgado, quien contribuyera al afianzamiento del modelo de educación de la escuela Normal rural en México, «institución heredera de postulados pedagógicos que surgieron al amparo del movimiento educativo de la escuela rural mexicana». Tal estudio pretende, como sostienen sus autores, «no solo rescatar las aportaciones de un personaje, sino…, a través de él y su obra, mostrar las particularidades de una institución».

También desde México participan en este número una investigadora y dos investigadores que, en coautoría, con su investigación abordan la problemática de la formación de posgrado; concretamente, nos ofrecen los resultados de su trabajo acerca de la evaluación de un programa posgrado para la formación de profesores de bachillerato desde la perspectiva de sus egresados. Ofelia Contreras Gutiérrez, Jorge Víquez Rodríguez y Plinio Jesús Sosa Fernández concluyen que «de acuerdo con los resultados, MADEMS [programa de maestría para formación de profesores] ha mostrado ser un espacio formativo de alta pertinencia y valor social para la profesionalización de la docencia de acuerdo con la opinión de sus egresados, aun cuando también se identificaron tensiones estructurales, que trascienden el plano académico, como la precariedad laboral».

Cerrando esta serie de artículos que hemos circunscripto en tanto abordan, de maneras muy diversas, distintos aspectos relacionados con problemáticas asociadas con lo educativo, nos encontramos con el estudio de Florencia Daura, Cecilia Barni, Cecilia Adrogué, Ignacio Favarel y Marina Cuello, quienes analizan las relaciones entre el florecimiento, el Grit y la inteligencia emocional percibida (IEP), y su impacto en el rendimiento académico de estudiantes universitarios. De acuerdo con los hallazgos, se visualiza «que el desarrollo de habilidades no cognitivas fortalece la resiliencia y el desempeño integral de los estudiantes, apoyando un enfoque más holístico de la educación superior. Las implicaciones prácticas incluyen la integración de estas competencias en los planes de estudio universitarios para promover el crecimiento personal y académico».

Otra serie de artículos avanzan sobre temas y problemas referidos a las (re)configuraciones mediáticas a las que asistimos en el presente, abordando tanto aspectos que se vinculan con ciertas continuidades a la vez que con rupturas como tematizaciones, al hilo de las profundas transformaciones de los escenarios comunicacionales contemporáneos. En este sentido, Mariana Busso se detiene en las dinámicas de las configuraciones mediáticas, proponiendo «un recorrido inicial sobre el surgimiento de los canales de streaming en Argentina y sobre sus principales características, para luego avanzar sobre la identificación de sus especificidades semiotecnológicas, en términos de rasgos compartidos con otras plataformas mediáticas previas, dando cuenta de sus posibles reactivaciones y prevalencias».

Las estrategias discursivas en los programas periodísticos de la radio santarroseña (Santa Rosa, Argentina), son analizadas por Adrián Pulleiro. En su artículo, además de «reponer aspectos fundamentales que hacen a la configuración de ese campo radiofónico y de identificar operaciones discursivas que remiten a las dimensiones retóricas y temáticas de cada programa, el trabajo desarrolla una serie de conjeturas para explicar los elementos que hacen de ellos propuestas comunicacionales diferenciadas y el tipo de lazos que establecen con sus audiencias». Lo anterior cobra relevancia toda vez que es interpretado al hilo de un «contexto caracterizado por el retroceso de los medios de comunicación tradicionales en los consumos cotidianos de gran parte de los grupos etarios y, simultáneamente, por la capacidad que ha mostrado la radio para adaptarse a ese nuevo marco socio-cultural y tecnológico».

Finalmente, pero no por eso menos relevante, nuestras lectoras y lectores podrán acceder a una entrevista realizada a Nicolás Arata, destacado referente del campo de la Historia de la Educación, actual presidente de la Sociedad Argentina de Investigación y Enseñanza en Historia de la Educación, y profesor tanto en la Universidad de Buenos Aires (UBA) como en la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE). Esta entrevista se realizó finalizando su estadía en la ciudad Paraná, Argentina, y fue realizada por estudiantes y recientes egresadas del Profesorado y la Licenciatura en Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER). Como se sostiene en su presentación, en la entrevista «se pretende indagar y reconstruir el trayecto formativo y de investigación recorrido por Arata, a la vez que profundizar en algunos de los emergentes actuales del campo educativo y de la historia de la educación, en diálogo con la formación docente, en un contexto nacional de desfinanciamiento del sistema universitario y científico argentino».

Invitamos e incitamos, nuevamente, a la lectura y a los diálogos con estos textos, a la emergencia de las voces de las y los lectores. Lecturas y voces que sean, quizás, algunos de los modos de resistencia en estos tiempos difíciles en los que queremos, y necesitamos, redoblar nuestro compromiso con la universidad pública. Leer, escribir, publicar; compartir textos, miradas, conversaciones en las que tome cuerpo, al decir de Roland Barthes, «la voz de la lectura».

 

Notas:

1 No quisiera dejar de mencionar aquí el señalamiento de Javier Moscoso, quien nos recuerda lúcidamente que Lucien Febvre, ya por 1941, «denunciaba cómo elementos tan básicos de la conducta social como el miedo, el odio, la crueldad o el amor habían quedado excluidos de las narraciones sobre las decisiones políticas o actividades económicas» (Moscoso, 2011, p. 13). Estamos en un momento histórico clave para tener esto muy en cuenta.

 

Bibliografía:

Barthes, R. (2004). La voz del lector. En: S/Z (p.127). Siglo XXI. 

Moscoso, J. (2011). Historia cultural del dolor. Taurus.