Para citación de este artículo: Mario Sebastián Román (2024). Hifologías iio el poder de los afectos: un cuarto de siglo de (des)pliegues textuales y apuestas escriturales. del prudente Saber y el máximo posible de Sabor, (19)e00. DOI: 10.33255/1870/26184141/e

 

 

 

Editorial

 

Hifologías ii1 o el poder de los afectos: un cuarto de siglo de (des)pliegues textuales y apuestas escriturales

 

 

MARIO SEBASTIÁN ROMÁN | Universidad Nacional de Entre Ríos, Argentina

sebastian.roman@uner.edu.ar | ORCID: 0000-0002-3913-5004

 

 

nosotros acentuamos ahora la idea generativa de que el texto se hace,

se trabaja a través de un entrelazado perpetuo; perdido en ese tejido

esa textura- el sujeto se deshace en él como una araña

que se disuelve en las segregaciones constructivas de su tela.

Si amásemos los neologismos podríamos definir la teoría del texto

como una hifología (hifos: es el tejido y la tela de la araña). 

(Roland Barthes, en El placer del texto).

 

… el modo de contribuir a la creación de ciudadanos

democráticos no es mediante la provisión de argumentos

sobre la racionalidad encarnada en las instituciones democráticas,

sino a través de la multiplicación de los discursos,

las instituciones y las formas de vida que alientan la identificación

con los valores democráticos.

(Chantal Mouffe, en El poder de los afectos en la política.

Hacia una revolución democrática y verde).

 

 

El decimonoveno número de nuestra revista arriba para celebrar junto a autoras, autores, lectoras y lectores, también con quienes forman generosamente parte del Consejo Editorial y del Consejo Asesor, y de quienes integran el Área de Gestión Editorial y el Área de Gráfica, con el compromiso sostenido de las sucesivas conducciones de la institución, estos veinticinco años a lo largo de los cuales hemos compartido la construcción de un tejido, de una trama polifónica y plural de textos que han posibilitado el juego de (des)pliegues y apuestas escriturales, reincidentes y persistentes. Una apuesta sostenida en el poder de los afectos, esos poderes que han sostenido esta publicación, en tanto apuesta a activar los afectos sociales para crear lazos intelectuales.

En este número encontraremos, entrelazados, artículos, entrevistas y un dosier temático, que versan sobre relevantes problemáticas que interpelan a diversas dimensiones de la contemporaneidad: las migraciones entre países latinoamericanos, las violencias a las que se ven sometidas las niñeces y adolescencias, la dimensión simbólica del paisaje y la proyección en prácticas culturales y educativas que podrían vincular geografías distantes, el actual ecosistema mediático-digital y su vinculación con las democracias contemporáneas, las universidades públicas y las políticas educativas, y reflexiones en torno a cómo una heterogeneidad de fenómenos, como la crisis ambiental (por mencionar uno entre varios otros) invitan a inventar nuevas formas de ser y estar en el mundo.

Explayándonos en lo anterior, cabe referir que en su artículo, Alejandro Capriati y Julieta Seghezzo Goglino abordan enfoques sobre la violencia sexual contra las niñeces y adolescencias a partir de una revisión narrativa para articular saberes y contribuir con estrategias de prevención y asistencia, orientados por los interrogantes que se plantean: «¿Qué es lo que se sabe sobre la violencia sexual contra las niñeces y adolescencias? ¿Qué temas se investigan y de qué modo?», con la finalidad de «contribuir a mejorar los mecanismos de protección de derechos de niñeces y adolescencias y las estrategias de prevención y asistencia ante la violencia sexual». Por su parte, Adrianny Lucia Paulillo Chirinos presenta un estudio de caso sobre migrantes ingenieros venezolanos en Buenos Aires, focalizando en su inserción laboral, el uso de las TICs y la resiliencia psicosocial. Para lo anterior, la autora propone una posible integración teórica que, sostiene, «amerita el uso de distintas estrategias en los nuevos contextos, lo que genera dudas sobre el tipo de adaptación que puedan tener, como la integración, asimilación, separación o la marginación». Los montes sagrados en Gales son objeto de estudio de Constanza Ceruti, quien ofrece una mirada antropológica del paisaje cultural de montañas y promontorios sagrados de ese territorio. La autora establece que «la dimensión simbólica de estas montañas se refleja tanto en la mitología y el folclore como en las iglesias, castillos y capillas dispersas en la enigmática geografía galesa, con inesperada proyección en prácticas culturales y educativas que los colonos galeses y sus descendientes introdujeron en la Patagonia argentina». 

En la entrevista a Antonio Alanís Huerta, realizada por Marco Antonio Salas Luévano, se abordan diversos ejes que ponen en el centro de la escena a la universidad pública mexicana, focalizando en las dimensiones actual y prospectiva de las políticas educativas y las reestructuraciones curriculares en vistas al 2030.

Por su parte, Franco David Hessling Herrera entrevista a Natalia Aruguete, quien en el marco del reciente resultado electoral del balotaje argentino -y al hilo de sustantivos replanteos que la propia autora reconoció estar experimentando-, avanza en la caracterización del momento actual y su vinculación con el «ecosistema mediático-digital» y las estrategias que describe como de «co-construcción de sentidos colectivos como resistencia a la tendencia imperante de segmentación y fragmentación» en las democracias contemporáneas.

Finalmente, nos complace enormemente incluir en este número aniversario el dosier temático: Ficciones especulativas. Arte, ciencia y tecnología, coordinado por Lucía Stubrin (Universidad Nacional de Entre Ríos) y Daniel López del Rincón (Universidad de Barcelona), resultado de la colaboración entre las dos universidades mencionadas, a través de sus investigadores-coordinadores y sus respectivos grupos y proyectos de investigación. El dosier se compone de siete artículos que, aquí reunidos, abordan una multiplicidad de enfoques y perspectivas que dan cuenta de la complejidad de las relaciones entre arte, ciencia y tecnología.Al respecto señalan sus coordinadores: «se propone explorar cómo la crisis ambiental, la automatización de procesos semióticos, la ampliación o limitación de nuestras capacidades sensoriales, la imbricación interespecie, y la aceleración y desaceleración de operaciones conocidas, entre otros fenómenos, nos movilizan a especular sobre nuevas formas de ser y estar en el mundo».

Lo significativo de la fecha, que por insistencia y empeño, y que también por convicción y deleite nos permite este año reencontrarnos, más que por la hueca vanidad de la permanencia, por un meditado ejercicio de la memoria, entiendo nos da licencia para revisitar algunos de los hilos de la trama textual de aquella editorial del primer número, que con entusiasmo inaugural escribíamos hace veinticinco años junto a Marcelo Bechara, Mara Rodríguez y Andrea Vittori, sostenidos en el poder que nos confieren los afectos, y que quisiera compartir nuevamente hoy:

Cada uno de nosotros era varios, en total ya éramos muchos. Aquí hemos utilizado todo lo que nos unía, desde lo más próximo a lo más lejano. Hemos distribuido hábiles seudónimos para que nadie sea reconocible. ¿Por qué hemos conservado nuestros nombres? Por rutina, únicamente por rutina. Para hacernos nosotros también irreconocibles. Para hacer imperceptible, no a nosotros, sino todo lo que nos hace actuar, experimentar, pensar … Ya no somos nosotros mismos. Cada uno reconocerá los suyos. Nos han ayudado, aspirado, multiplicado.2

Buscamos el saber del sabor y el sabor del saber. Prudente, el máximo posible de prudencia, pero siempre al borde de la imprudencia, tras el gusto se une/enlaza saber/sabor. Buscamos el máximo posible de saber con la imprudencia que desata el sabor. El gusto de permitirnos hacernos trampas con la lengua, de saborear los entramados sobre los que se destejen palabras que fluctúan en busca de un destino. (…)

Textos sabrosos, textos sapientes; textos prudentes, textos imprudentes. El gusto de los textos y de anudarnos en ellos, de tomarlos y destruirlos, de recorrerlos, de desecharlos y de reencontrarlos siempre perdidos. De lo que se trata es de habilitar entradas posibles para sostener el puro deseo de fluir en ellos, con ellos o entre ellos … Esta experiencia creo que tiene un nombre ilustre y pasado de moda, que osaré tomar aquí sin complejos, en la encrucijada de su etimología: Sapientia: ningún poder, un poco de prudente saber y el máximo posible de sabor.3

 

Una vez más, y a pesar de todo, leamos, escribamos, celebremos.

 

Dr. Mario Sebastián Román

Director Editorial

 

 

Notas

 

1. Retomamos aquí, y a lo largo de este editorial, algunas impresiones compartidas oportunamente en aquél, cuando celebrábamos los veinte años de esta publicación, y que titulábamos: «Hifologías…».

2. Deleuze, G. y Guattari, F. 1997. Mil mesetas. Capitalismo y esquizofrenia.  Pre-textos.

3. Barthes, R. 1989, La lección inaugural. En El placer del texto y la lección inaugural.  Siglo XXI.

 

 

 

Referencias bibliográficas:

Barthes, R., (1989). El placer del texto. EnEl placer del texto y la lección inaugural. Siglo xxi.

Mouffe, Ch., 2023, [2020]. El poder de los afectos en la política. Hacia una revolución democrática y verde. Siglo xxi.