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Educación y Vínculos. Revista de Estudios Interdisciplinarios en Educación

Universidad Nacional de Entre Ríos, Argentina

ISSN-e: 2591-6327

Periodicidad: Frecuencia continua

núm. 17, enero - junio de 2026

Reseña

Lecturas atentas sobre Experimentar con IA: razones para leer el libro

Careful readings on Experimenting with AI: reasons to read the book

María Nazareth Romero, mnazarethromero@hum.unne.edu.ar
Universidad Nacional del Nordeste, Argentina

Recepción: 31 enero 2026

Aprobación: 02 mayo 2026



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Resumen: En la presente reseña se aborda el libro Experimentar con IA: notas para educadores alertas (2025) de Carina Lion y Betina Lippenholtz, un texto orientado a reflexionar críticamente sobre la incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) en el campo educativo. A lo largo de este escrito se comentan los principales ejes del libro: la conceptualización de la IA y el desmontaje de mitos frecuentes, el análisis de sus implicancias éticas, pedagógicas y políticas, y la propuesta de la experimentación como estrategia formativa para docentes, directivos y otros actores educativos. La reseña destaca el equilibrio que proponen las autoras entre evitar posiciones tecnofílicas o tecnofóbicas y promover una apropiación situada, consciente y crítica de estas tecnologías, atendiendo especialmente a las desigualdades regionales y a las particularidades de América Latina. Asimismo, se subraya la utilidad del libro como guía práctica para pensar usos pedagógicos actuales de la IA, sin perder de vista los riesgos asociados a la privatización de datos, los sesgos y los intereses corporativos. Finalmente, se plantea la necesidad de complementar esta lectura con otras perspectivas –filosóficas, políticas y sociales– que permitan una comprensión más amplia del fenómeno, y se concluye recomendando el libro por su aporte riguroso, contextualizado y comprometido con la formación crítica en educación.

Palabras clave: Inteligencia Artificial, educación superior, prácticas pedagógicas, pensamiento crítico, Tecnología Educativa.

Abstract: This review examines the book Experimenting with AI: notes for Alert Educators (2025) by Carina Lion and Betina Lippenholtz, a work aimed at critically reflecting on the integration of artificial intelligence (AI) in education. The text discusses the book's main themes: the conceptualization of AI and the debunking of common myths, the analysis of its ethical, pedagogical, and political implications, and the proposal of experimentation as a training strategy for teachers, administrators, and other educational stakeholders. The review highlights the authors' proposed balance between avoiding technophilic or technophobic stances and promoting a situated, conscious, and critical appropriation of these technologies, paying particular attention to regional inequalities and the specificities of Latin America. It also underscores the book's usefulness as a practical guide for considering current pedagogical uses of AI, while remaining mindful of the risks associated with data privatization, biases, and corporate interests. Finally, the need to complement this reading with other perspectives —philosophical, political, and social— is raised to allow for a broader understanding of the phenomenon, and the work is recommended for its rigorous, contextualized, and committed contribution to critical education.

Keywords: Artificial Intelligence, higher education, pedagogical practices, critical thinking, Educational Technology.

Nos convoca en esta oportunidad el libro de Carina Lion y Betina Lippenholtz. El mismo está pensado como una reflexión de aplicación práctica especialmente dirigida a educadores, formadores y responsables de políticas públicas educativas, pero también lo pueden leer otros profesionales y familias interesadas en perderle el miedo a la herramienta que tanto da de qué hablar entre diferentes sectores de la sociedad. Dado que las generaciones más jóvenes ya las están usando de manera continua, no solo para responder tareas académicas sino para variedad de actividades de producción, es momento de que, según las autoras, los docentes también se animen a explorar y experimentar con ella.

En primer lugar, resulta necesario aludir a quiénes son estas pensadoras y por qué tener en cuenta su opinión en esta área. Carina es doctora en Educación, profesora de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y consultora de proyectos de tecnología educativa en organismos gubernamentales y empresas. Fue directora de UBA XXI y del Centro de Innovación en Tecnología y Pedagogía (CITEP). Por su parte, Betina es licenciada en Letras y documentalista multimedia; desde 2007 trabaja en el área de investigación de Educ.ar. Ellas proponen replantear mitos, concepciones y preguntas fundamentales de la educación convencional del sistema, y en el camino, no caer en posturas extremas como la tecnofilia o la tecnofobia, puesto que ambas obturan la posibilidad de hacer lecturas críticas que permitan aprovechar sus ventajas y neutralizar lo mejor posible sus riesgos.

El texto puede parecer denso, pero está tan bien organizado que se puede avanzar en los capítulos saltándose algunos, según el interés de los lectores. Se pueden encontrar en él tres momentos claros: en primer lugar, está la conceptualización de la IA; luego, el desmontaje de mitos; y, por último, el planteamiento de desafíos para la educación. Las autoras los relativizan, y cuestionan afirmaciones tales como que sabrá todo, que eliminará al docente, que es neutra, y sitúan a la herramienta como tecnología con implicaciones sociales. También ponen foco en temas como la privacidad de los datos, la ética de los algoritmos, la opacidad en los modelos de lenguaje, y cómo todo eso impacta en educación. Luego, se encuentra la reflexión sobre los aprendizajes presentes y futuros en vistas de la Inteligencia Artificial, con decisiones pedagógicas. En línea con esto, señalan que la innovación educativa debe ser amplia, no puede limitarse a incorporarla al aula o algunas tareas sino que requiere repensar supuestos, metodologías de enseñanza, roles docentes, papel estudiantil y la institución educativa como tal. Por último, se ubica un apartado de entrenamiento práctico para experimentar con la herramienta. Allí se orienta sobre cómo hacerlo, comprender su funcionamiento y promover usos críticos. En este sentido, es la sección que se convierte en una ayuda inmediata y sencilla para docentes que estén buscando cómo aprovechar este año la IA en sus programaciones. De esta forma, el libro se convierte en una caja de herramientas de vanguardia.

Se destaca del texto que, además de su enfoque práctico donde ofrece orientaciones para que los educadores ensayen con la Inteligencia Artificial, evalúen riesgos y potencialidades, brinda una mirada regional y contextual. Aunque los desarrollos de IA tienen alcance global, las autoras enfatizan la importancia de políticas, brechas digitales y la particularidad de América Latina en la adopción de estas tecnologías.

Creemos importante sostener que es cierto que negar la existencia de la Inteligencia Artificial en las aulas es un capricho dado que bastará con salir de ellas para volver a relacionarse con estos sistemas. Sin embargo, afirmar que llegó para quedarse parece agregar una idea de peso, algo así como que su uso es inevitable, como si no se tratara de una decisión política de docentes, ciudadanos e instituciones. Consideramos que el camino está en generar conciencia sobre esa experimentación: perder el miedo a lo nuevo, saber cómo funciona, aprovechar sus beneficios y equilibrar con la formación de pensamiento autónomo. Esto es básicamente lo que afirman las autoras del libro cuando presentan su contenido y las conclusiones, insisten en que se conciba la IA más allá de una herramienta técnica: como un agente que modifica las condiciones pedagógicas, las relaciones y los saberes.

En otro orden de cosas, nos parece necesario realizar la lectura de este libro de la mano de otras con perspectivas de otro tipo –políticas, filosóficas, psicológicas, metodológicas, etc.– que permitan la mirada holística sobre la herramienta y la cultura que le da marco de emergencia, a fin de que cada uno pueda generar su propia representación acerca de la Inteligencia Artificial y transmitirla. Su uso para la emancipación popular puede tener un límite porque las compañías que las producen ya lo hacen con sesgos, intereses no siempre claros, marcos ideológicos e impacto ambiental, laboral y humano, tal como plantea Kate Crawford (2023). Bajo el punto de vista de esta última, considerarla una mera herramienta que puede variar de funciones según su uso es un error y entiende que emplearla para el cuidado ambiental y la mejora social, por ejemplo, es como decir que hay que producir más armas para lograr la paz, ya que nace con intereses e ideologizaciones de grupos diferentes de las comunidades a las que afectan. No sería sencillo, desde esta opinión, aprovecharla para una educación emancipadora de las mayorías.

El contenido del libro avanza en reflexiones que apuntan a comprender los alcances de la IA, sus limitaciones y desafíos éticos, pedagógicos y culturales, lo cual es crucial en educación. Marca senderos sobre los lugares que se pueden recorrer hoy con diferentes versiones de la herramienta y deja pistas sobre las aristas que faltan profundizar en el tema. Las autoras ofrecen una mirada comprometida con la formación crítica y actualizada de formadores y aprendices.

Nos parece un texto valioso para quienes trabajan en educación y desean abordar la Inteligencia Artificial de manera seria, contextualizada y transformadora. Combina análisis crítico y propuesta de acción, repensando el proceso y la relación pedagógica en la era de la IA. Encontramos que es especialmente útil para quienes además nos interesamos en tecnología educativa, formación docente y estudios cualitativos en contextos universitarios, ya que aborda cómo la herramienta impacta en los procesos de enseñanza y aprendizaje y cómo los profesionales de la educación pueden acercarse con mirada estratégica.

La sociedad precisa de ciudadanos alertas, de docentes que conozcan y experimenten, que ayuden a otros a explorar y pensar, sin límites, y a que asuman su compromiso con la historia y con sus comunidades. Para enseñar a pensar primero podemos interrogarnos a nosotros mismos, incluso si aparecen más preguntas que interrogantes, porque no importa tanto quizá la respuesta correcta como el mecanismo de pensamiento activado al buscarla. Esto es especialmente importante a tener en cuenta en la educación superior donde se forman adultos del presente y el mañana.

En momentos donde la indiferencia, la crueldad y la ignorancia parecen tener más cámaras y micrófonos que la solidaridad, la ternura, el pensamiento crítico y el saber comprobado, pensar, decir y hacer con sentido ético son, como siempre han sido, fundamentales para recuperar una vida democrática y justa para todos y todas. Más pronto que tarde, la recuperaremos si estamos alertas.

Referencias bibliográficas

CRAWFORD, K. (2023). Atlas de inteligencia artificial: Poder, política y costos planetarios. Fondo de Cultura Económica Argentina.